El Galpón de las Ovejas es un espacio que une conservación, memoria rural y ciencia para habitar el territorio con respeto, entendiendo que no hay cultura sin agua ni futuro sin ecosistemas sanos. Su proyecto nace de la complementariedad entre el arraigo territorial, la custodia del agua y una mirada científica sobre cómo los entornos influyen en el aprendizaje, el bienestar y la experiencia humana.
Neurociencia, bienestar y experiencia significativa
La Pili aporta al proyecto una mirada esencial: comprender cómo los entornos influyen en el cerebro, las emociones y el aprendizaje. Como educadora y experta en neurociencia aplicada a la educación, sostiene que las experiencias memorables no ocurren por azar, sino cuando el entorno activa los canales adecuados.
En El Galpón de las Ovejas, junto a Hermes, ha creado un puente entre conocimiento, naturaleza e identidad local. La disposición del espacio, los materiales, los objetos históricos y la relación con el paisaje responden a principios de neuroeducación que favorecen el bienestar, reducen el estrés y estimulan la creatividad.
Así, el proyecto une conservación, memoria cultural chilota y ciencia del aprendizaje. Aquí, los eventos no se resuelven solo desde la logística: se diseñan como experiencias significativas que conectan a las personas con el lugar, el conocimiento y la comunidad.
Territorio, memoria y custodia del agua
Hermes Vera es chilote, y esa identidad es el corazón de El Galpón de las Ovejas. Su vínculo con Chiloé se refleja tanto en la protección de ecosistemas frágiles como en el rescate de la historia rural presente en los objetos, oficios y saberes de su gente.
Para él, conservar no es aislar, sino mantener viva la relación entre las personas y el territorio. Por eso, el galpón no es solo un salón, sino un espacio de resguardo cultural donde herramientas, artilugios y maquinaria agrícola recuperada forman parte de una experiencia que se recorre y se vive.
A la vez, Hermes ha sido clave en la protección legal de las turberas de Chiloé. Como Gestor de la Red de Turberas de Chiloé, ha impulsado la creación de áreas de conservación como los Santuarios de la Naturaleza de Aucar, El Púlpito y Punta de Lapa, articulando comunidad, academia y Estado en favor de la regeneración ecológica y la identidad local.
«Nuestra boda en El Galpón de las Ovejas fue mágica. Nos casamos al aire libre frente al humedal, y saber que estábamos apoyando su conservación hizo el día aún más especial. Los detalles chilotes en la decoración y la comida típica encantaron a nuestros invitados, ¡fue como una pequeña fiesta cultural! Todo fue tal como lo soñamos: íntimo, acogedor y en conexión con la naturaleza».
«En un entorno que reúne todas las características del paisaje del Chiloé interior, retirado del borde mar, el «Galpón de las Ovejas» provee al visitante de un hermoso espacio cubierto que en un sin fin de detalles, da cuenta del cariño de sus dueños. Se amplía a un entorno inmediato de terraza y pradera que conecta con un paseo sobre un humedal. Esa experiencia nos habla consistentemente de la protección del territorio y sus humedales. Sumando a lo anterior, estuve con un grupo de 70 personas disfrutando de un lindo día de celebración, puedo decir que hubo 70 comentarios agradecidos de la oportunidad de conocer este lugar».
“Volvería muchas veces más. El resumen del cuidado, sensibilidad y cercanía ofrecida por Pili y Hermes. Mi estancia fue en un Congreso Internacional sobre la naturaleza, la educación y la pedagogía de los cuidados. Creo que el Galpón de las Ovejas con su espacio cuidado y sus valores hacia la naturaleza hicieron que fuera uno de los mejores aciertos. Las personas, el entorno, el paisaje natural, la calma percibida, el cariño de los detalles… volvería muchas veces más. Gracias a ambos por sostener un espacio con esa mirada tan sensible y concienciada”.
“Gozar del espacio del galpón de las ovejas es introducirse a un universo de buenos amigos, buena comida, conversación interesante, tremendos anfitriones y sobre todo hacer música junto a los invitados”.
“Galpón de las Ovejas, en las Turberas de Púlpito, es de esos sitios que combinan todo lo que uno busca en una escapada perfecta: naturaleza intacta, gastronomía local, anfitriones memorables y una actividad tan única como caminar descalzo sobre una turbera milenaria. Es un destino 100% recomendable para quienes aman las experiencias auténticas, el campo chilote y esos lugares que no solo se visitan, sino que se sienten en cada detalle”.
“Como equipo organizador de CONVIVE 2026- Sede Chiloé (Congreso Internacional de Educación en la Naturaleza y Pedagogía de los Cuidados), tuvimos el honor de vivir una experiencia profundamente significativa en el Galpón de las Ovejas, ubicado en Púlpito, comuna de Chonchi, Chiloé. Este espacio no solo acogió la apertura del Congreso Internacional, sino que confió plenamente en nuestra propuesta educativa, convirtiéndose en un escenario coherente con el sentido y los valores que promovemos.
El Galpón de las ovejas nos recibió en la apertura del congreso desde una hospitalidad cálida, delicada y un exclusivo diseño.
La alimentación, basada en una propuesta gastronómica increíble , fue un verdadero acto de cuidado: platos preparados con identidad local, alto nivel de calidad, dedicación y cariño, que acompañaron y sostuvieron cada momento del encuentro.
La experiencia se profundizó al conocer las Turberas de Púlpito, reconocidas como Santuario de la Naturaleza, un ecosistema de enorme valor ambiental y educativo. Caminar y aprender en este territorio nos permitió comprender la importancia de la conservación, protección y preservación de estos espacios fundamentales para la biodiversidad, el equilibrio ecológico y la educación ambiental.
Agradecemos profundamente a Pilar Cortés y Hermes Vera, por abrir sus puertas y su corazón, por la confianza, el respeto y el amor con que sostienen este lugar. Su forma de habitar y compartir el territorio refleja una ética del cuidado que dialoga directamente con el espíritu de CONVIVE.
Como equipo organizador, recomendamos en un 100% el Galpón de las Ovejas como un espacio ideal para el desarrollo de actividades institucionales y educativas vinculadas a la educación, la sostenibilidad y la cultura, tales como seminarios, charlas, congresos o simposios. Es un lugar que no solo recibe, sino que educa, cuida y transforma”.